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La diabetes tipo 2 es una enfermedad que dura toda la vida (crónica) en la cual hay un alto nivel de azúcar (glucosa) en la sangre. La diabetes tipo 2 es la forma más común de esta enfermedad.

Causas
La insulina es una hormona producida en el páncreas por células especiales, llamadas beta. El páncreas está por debajo y detrás del estómago. La insulina es necesaria para mover el azúcar en la sangre (glucosa) hasta las células. Dentro de las células, ésta se almacena y se utiliza posteriormente como fuente de energía.

 

Cómo hacer que nuestro organismo sea capaz de crear hueso en los sitios adecuados y no en forma de ateromas que pueden acarrear un desenlace fatal.

La proporción de cálcio y magnesio tiene que ser de 4 a 2 respectivamente, vitamina D, Vitamina K y algunos elementos como la vitamina C, Fósforo. Para lograr una óptima salud ósea se recomienda mantener una dieta equilibrada con variedad de alimentos

La idea de que el calcio que consumimos se fija en los huesos es uno de los mitos más arraigados y peligrosos que existen en el campo de la salud. 


 

En realidad, el calcio alimenticio no tiene ningún motivo para querer penetrar en los huesos…

Lo que hace, y muy a menudo, es mucho más sencillo: entra en la sangre y se deposita en las arterias. Allí se une al colesterol, a las plaquetas sanguíneas y a otros compuestos para formar una placa cada vez más rígida y gruesa a la que llamamos “ateroma” o “placa de ateroma”. 

Cuando esta placa se expande, las arterias se vuelven (casi) tan rígidas como la caliza y usted parecerá, ojo al dato, ¡un arrecife de coral andante!

El cardiólogo le dirá que tiene aterioesclerosis y que puede morir de un infarto o de un ictus o accidente cerebrovascular en cualquier momento (lo que será cierto).

Le impondrá seguir una dieta aburrida a base de verduras cocidas y cereales integrales sin materia grasa, así como también tomar comprimidos de estatinas que producen dolores musculares y pérdida de memoria. También le dirá que haga deporte, lo que es extremadamente doloroso cuando se tienen las arterias “tocadas”. Y todo ello sin tener la mínima garantía de que sus problemas se solucionarán. Todo lo contrario; por lo general dicha dieta desembocará, tarde o temprano, en un bypass coronario, el implante de una endoprótesis y, posteriormente, la muerte.

Según un estudio aparecido en 2010 en la gran revista médica British Medical Journal, las personas que estuvieran tomando un suplemento alimenticio de calcio tendrían un riesgo mayor de sufrir un ataque al corazón.

Y lo que es peor, durante ese tiempo los huesos estarían perdiendo más y más calcio, lo que los debilitan (osteopenia), volviéndolos después porosos (osteoporosis). Al menor golpe, corren el riesgo de romperse como un vaso de cristal en la zona de la muñeca o el cuello del fémur.

Por tanto resulta fundamental actuar lo antes posible para que el calcio alimenticio se redirija hacia el lugar adecuado. En otras palabras: que vaya a los huesos, y no a las arterias. Para entender cómo se puede evitar este terrible fenómeno, hace falta en primer lugar que le recuerde algunas ideas básicas que debe conocer sobre los huesos.

Qué es lo que hay que hacer!!!!!

  • Eliminar el alcohol y el tabaco, ya que disminuyen la densidad mineral ósea.
  • Limitar los refrescos de cola, porque contienen ácido fosfórico (fósforo) que favorece la descalcificación ósea.
  • Realizar ejercicio físico de forma regular para evitar la desmineralización del hueso y pasear en horario de sol para sintetizar la vitamina D.

Nociones básicas sobre los huesos

Los huesos están formados por una matriz (es decir, una estructura) de colágeno sobre la que se fijan minerales. Piense en el hormigón armado: los hierros representan el colágeno y el hormigón representa los minerales.

El colágeno proporciona a los huesos flexibilidad. Los minerales (calcio, magnesio, fósforo, silicio) proporcionan solidez. Sin la estructura de colágeno, que es flexible, nuestros huesos se romperían fácilmente. 

Las células de nuestro cuerpo se renuevan constantemente, incluidas las de los huesos. Las células viejas deben reabsorberse para dejar sitio a las nuevas. Para los huesos, las osteoclastas aseguran esta función, pues se van “comiendo” a las células viejas.

En el caso de las mujeres, las hormonas femeninas (los estrógenos) son las que controlan la actividad de las osteoclastas. Durante la menopausia, el descenso del nivel de estrógenos puede generar problemas: las osteoclastas se activan demasiado, destruyen demasiadas células óseas y los huesos se empiezan a parecer a las esponjas, llenos de pequeños agujeros.

La progesterona, otra hormona femenina, ayuda a producir nuevas células óseas, que llamamos osteoblastas, para llenar los agujeros creados por la reabsorción de las células viejas. Pero cuando se deja de ovular, la producción de progesterona ovárica cesa por completo, por lo que las osteoblastas funcionan entonces peor.

Para frenar la pérdida ósea, los médicos recomiendan a las mujeres consumir más productos lácteos, que son ricos en calcio, y tomar suplementos de calcio. Pero este calcio que contienen los alimentos o consumido en forma de suplemento alimenticio corre el peligro de depositarse en las arterias, como ya hemos visto, aunque también en los demás tejidos, provocando rigidez articular, cálculos renales (piedras en el riñón), cálculos biliares, y muchos otros problemas de salud.

La indispensable vitamina D

Tras haberse concienciado del problema, numerosos médicos recomiendan hoy en día tomar vitamina D para ayudar a asimilar el calcio.

Se trata de un paso en la buena dirección, ya que la vitamina D interviene ayudando al calcio y al fósforo a ser absorbidos por el intestino. Sin la vitamina D, después de haber recorrido el tubo digestivo, se irían directamente por el retrete…

Pero la acción de la vitamina D es doblemente importante, ya que además de ayudar al intestino a absorber el calcio y el fósforo, ayuda a los riñones a deshacerse de ellos, bajo los efectos de la hormona PTH (que es la hormona paratiroidea o parathormona, producida por las glándulas paratiroides y que regula la homeostasis del calcio y el fósforo). Fíjese sin embargo que esta segunda función es fundamental, ya que unas concentraciones demasiado altas en la sangre de fósforo y calcio de forma simultánea pueden provocar la formación de fosfatos de calcio, cristales que podrían obstruir los capilares (mini vasos sanguíneos que irrigan órganos y tejidos).

El problema entonces es el siguiente: una vez que el calcio ha pasado a la sangre gracias a la vitamina D, ¿qué hay que hacer para que no sea eliminado por los riñones (desapareciendo después con la orina), ni depositado en los tejidos, en particular en las arterias, sino para que de verdad se fije en los huesos?

Pues bien, la solución está en tomar, a la vez que calcio y vitamina D, vitamina K2.

La Vitamina D es una vitamina liposoluble. Las vitaminas liposolubles se almacenan en el tejido graso del cuerpo.

Funciones

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. El calcio y el fósforo son dos minerales esenciales para la formación normal de los huesos.

Durante toda la niñez, el cuerpo utiliza estos minerales para producir huesos. Si usted no obtiene suficiente calcio o si el cuerpo no absorbe el calcio suficiente de la dieta, la producción de hueso y los tejidos óseos pueden sufrir.

La deficiencia de vitamina D puede llevar a osteoporosis en adultos o raquitismo en niños.

Fuentes alimenticias

El cuerpo produce la vitamina D cuando la piel se expone directamente al sol. Por eso, con frecuencia se denomina la vitamina de la "luz del sol". La mayoría de las personas satisfacen al menos algunas de sus necesidades de vitamina D de esta manera.

Muy pocos alimentos contienen vitamina D de manera natural. En consecuencia, muchos alimentos son enriquecidos con esta vitamina. Fortificado o enriquecido quiere decir que al alimento se le han agregado las vitaminas.

Los pescados grasos (atún, salmón y caballa) están entre las mejores fuentes de vitamina D. 

El hígado de res, el queso y las yemas de los huevos suministran pequeñas cantidades. 

Los champiñones proporcionan algo de vitamina D. El contenido de vitamina D también se está reforzando por la exposición de ciertos hongos disponibles comercialmente a la luz ultravioleta.

La mayor parte de la leche en los Estados Unidos viene fortificada con 400 UI de vitamina D por cuarto. Debe tenerse en cuenta que los alimentos a base de leche, como el queso y el helado, no suelen ser fortificados.

La vitamina D se le agrega a muchos cereales para el desayuno y a algunas marcas de bebidas de soya, jugo de naranja, yogur y margarina. Revise la tabla de información nutricional en la etiqueta de los alimentos.

Suplementos 

Puede ser muy difícil obtener suficiente vitamina D de fuentes alimentarias solamente. En consecuencia, algunas personas posiblemente necesiten tomar un suplemento de esta vitamina. La vitamina D que se encuentra en los suplementos y alimentos enriquecidos viene en dos formas diferentes:

  • D2 (ergocalciferol)
  • D3 (colecalciferol)

Efectos secundarios

Demasiada vitamina D puede hacer que los intestinos absorban demasiado calcio, lo cual puede provocar niveles altos de este mineral en la sangre. Los niveles altos de calcio en la sangre pueden llevar a que se presenten:

  • Depósitos de este mineral en los tejidos blandos como el corazón y los pulmones.
  • Confusión y desorientación.
  • Daño a los riñones.
  • Cálculos renales.
  • Náuseas, vómitos, estreñimiento, inapetencia, debilidad y pérdida de peso.

Recomendaciones

De 10 a 15 minutos de exposición al sol tres veces a la semana son suficientes para producir los requerimientos corporales de esta vitamina. Es necesario que el sol alumbre sobre la piel de la cara, los brazos, la espalda o las piernas (sin protector solar). Debido a que la exposición a la luz solar es un riesgo para el cáncer de piel, usted debe usar protector solar después de unos cuantos minutos en el sol.

Es posible que las personas que no viven en lugares soleados no produzcan suficiente vitamina D. La piel expuesta a la luz solar en espacios cerrados a través de una ventana no producirá vitamina D. Los días nublados, la sombra y tener la piel oscura igualmente disminuyen la cantidad de vitamina D que la piel produce.

Dado que la vitamina D puede provenir de sol, la comida y los suplementos, la mejor medida del estado de dicha vitamina  en una persona son los niveles sanguíneos de una forma conocida como 25-hidroxivitamina D. Los niveles sanguíneos se describen ya sea como nanogramos por mililitro (ng / mL) o nanomoles por litro (nmol / L), donde 0,4 ng / mL = 1 nmol / L. 

Los niveles inferiores a 30 nmol / L (12 ng / ml) son demasiado bajos para los huesos o la salud en general, y los niveles por encima de 125 nmol / L (50 ng / ml) son probablemente demasiado altos. Los niveles de 50 nmol / L o superior (20 ng / ml o superior) son suficientes para la mayoría de los individuos.

La ración de dieta recomendada (RDR) para vitaminas refleja qué tanta cantidad de cada vitamina deben obtener la mayoría de las personas cada día.

  • La RDR para las vitaminas se puede usar como meta para cada persona.
  • La cantidad de cada vitamina que usted necesita depende de la edad y el sexo. Otros factores, como el embarazo y la salud, también son importantes.

Lactantes (ingesta adecuada de vitamina D)

  • 0 - 6 meses: 400 UI (10 microgramos [mcg] por día).
  • 7 - 12 meses: 400 UI (10 mcg/día).

Niños

  • 1 - 3 años: 600 UI (15 mcg/día).
  • 4 - 8 años: 600 UI (15 mcg/día).

Niños mayores y adultos

  • 9 - 70 años: 600 UI (15 mcg/día).
  • Adultos de más de 70 años: 800 UI (20 mcg/día).
  • Embarazo y lactancia: 600 UI (15 mcg/día).

En general, las personas de más de 50 años necesitan cantidades mayores de vitamina D que las personas más jóvenes. Pregúntele al médico cuál es la mejor cantidad en su caso.

La toxicidad de la vitamina D casi siempre ocurre por el uso de demasiados suplementos.

El límite superior seguro para la vitamina D es:

  • 1,000 a 1,500 UI/día para lactantes.
  • 2,500 a 3,000 UI/día para niños de 1 a 8 años.
  • 4,000 UI/día para niños de 9 años en adelante, adultos, al igual que mujeres y adolescentes embarazadas y lactantes.

Un microgramo de colecalciferol (D3 ) es lo mismo que 40 UI de vitamina D.

 

La vitamina secreta que lleva el calcio a los huesos

La vitamina K2 es un cofactor que regula la unión de la osteocalcina con la hidroxiapatita, lo que da mayor solidez al hueso. La osteocalcina es una proteína producida por los osteoblastos encargados de regenerar el hueso.

En un estudio clínico controlado, 172 mujeres con osteoporosis se dividieron de manera aleatoria en cuatro grupos y las de cada uno de ellos recibieron diariamente y durante 24 meses: vitamina K2 (45 mg/día), vitamina D3, las dos vitaminas o bien un placebo.

Al cabo de 18-24 meses, la densidad mineral ósea era significativamente más alta en el grupo K2 que en el del placebo. Además, se comprobó que la asociación de las vitaminas K2 y D3 era más eficaz que cada una de ellas por separado.

Estos resultados fueron confirmados por otro estudio:

De manera aleatoria se dividió en cuatro grupos a 92 mujeres con menopausia y edades comprendidas entre los 55 y los 81 años y se les suministró diariamente vitamina K2 (45mg), vitamina D (0,75 mcg), una combinación de las dos o lactato de calcio (2 g). Al cabo de dos años, la densidad mineral ósea de los grupos de vitamina K2 y vitamina D se había incrementado en comparación con la del grupo a base de calcio, mientras que el tratamiento combinado había actuado de forma sinérgica generando un aumento significativo de la densidad mineral ósea del 1,35%.

No se olvide del resto de “ladrillos” necesarios para la construcción de los huesos

Aún así, deberá tener cuidado, porque para funcionar bien la vitamina K2 requiere un nivel adecuado de magnesio, silicio, ácido graso omega-3 y elementos esenciales (zinc, cobre y oligoelementos) que forman parte de la composición química de los huesos.

  • el magnesio se encuentra en gran cantidad en el trigo sarraceno, las almendras y el chocolate negro (recomiendo el chocolate con un 70% mínimo de cacao).
  • la vitamina C, en las frutas y verduras frescas.
  • el silicio se encuentra en la cola de caballo y la ortiga (esta solución se vende en tiendas ecológicas), así como en los pimientos, la alfalfa, la avena y los tomates.
  • los omegas-3 en los pescados azules, el aceite de coco, la verdolaga y los huevos de pollos alimentados con semillas de linaza.
  • los oligoelementos en el agua mineral.

Observe también que la K de la vitamina K2 procede de Koagulation (coagulación en danés, como homenaje al primer científico que habló de ella, que era de nacionalidad danesa), ya que coagula la sangre. Por eso, las personas que siguen un tratamiento con anticoagulantes (sintrón) no deben tomar entonces suplementos de vitamina K2.

Por último no se olvide que por muchos suplementos, si su organismo tiene problemas, se toma medicación alopática etc éste no va a fijar los suplementos o los minerales vitaminas que van con la alimentación y por lo tanto padecerá de osteoporosis sin lugar a dudas. 

Mi recomendación es el equilibrio, y con el equilibrio los minerales y las vitaminas se fijan en el hueso.

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El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) constituye la supuesta alteración del comportamiento infantil más común en el ámbito de la pediatría y la medicina de familia. Su tratamiento convencional es sintomático, no curativo. Ya sabéis, por lo general, con una droga llamada metilfenidatoUrge pues reflexionar sobre algunas cuestiones del TDAH como son los motivos y las consecuencias del aumento del consumo de medicamentos para su tratamiento (como el citado) así como el uso de estos fármacos en adultos.

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